miercuri, 8 septembrie 2010

Sobre una cama helada (Raquel Lanseros)


No es invisible el modo
en que ya no te busco,
ni esta manera nueva, sin fe ni mediodía
de llovernos despacio, como gotas de hielo
de no ceder un palmo en medio del tornado.

El olvido es azul. Nunca termina
de convertirse a golpes en sí mismo.
Se mide por ausencias y papeles en blanco.

Tras su paso, el silencio
deja detrás de sí un paisaje de ruinas,
una patria deshecha e inmolada
a los grises fantasmas de la pérdida.

El ánimo rojizo de las uvas maduras
se apodera despacio de la tierra.

Te quise. Me quisiste. Nos quisimos.
Qué fácil es decirlo cuando no queda nada,
cuando ya ni siquiera recordamos
el tacto de los sueños.

Ahora que la memoria se bate en retirada,
vencida y silenciosa
como un niño sin sábado,
lo único perceptible frente a nosotros mismos
es lo que ya no existe.

2 comentarii:

Sarah Gibrán spunea...

Realmente precioso
Gracias por compartirlo
un abrazo y una sonrisa
www.mariposabuscafelicidad.blogspot.com

David spunea...

Vale la pena poder leer a distintos escritores y disfrutar de interiorizarnos en la forma en que escriben. Como a mi me gusta mucho la literatura me interesa poder viajar conociendo a personas que escriben bien en distintos lugares y por eso suelo buscar ofertas en Outlet LAN