joi, 23 februarie 2017

2003 (Idea Vilariño)


Van los hijos de perra
por pobres de muerte
que muriéndose esperan
la granizada atroz
el rayo que no cesa.
Y nos los otros otros
por veces distraídos
por veces ocupados
lanzamos solo a veces
un insulto un gemido
un destello de pena
una arcada de odio
de asco
de vergüenza.

vineri, 17 februarie 2017

Instrucciones para la matanza de amigos (Erich Fried)


“Pero tú eres un maestro
Y no necesitas de mis enseñanzas”

Procura que aquel que quieras sacrificar
te caiga antipático la víspera
Cada uno de sus movimientos deberá resultarte odioso
y cada palabra suya motivo de asco
Desde que te mira cómo afilas tu cuchillo
sus argumentos realmente son nerviosos e incoherentes

Para ello solo será necesario
detectar en tu amigo una o dos malas cualidades
(que siempre se encuentran)
Incluso puedes insinuárselas
pero con tacto para que no comprenda nada

Pero tú sabrás entonces que nada le ocultas
Allá él si no lo comprende:
quien no aprende paga las consecuencias
Podrás mostrarte insensible

Tomarás nota de todo cuanto te moleste en él
y al poco rato ya habrás reunido bastante
Tu amigo seguirá sin sospechar
pero ya estará a punto para el sacrificio
y ahora todo irá más rápido cosa que también puede ser más humana

Lo que sientas entonces no tiene comparación
Quien lo haya vivido una vez
siempre tendrá presto el cuchillo
Con el tiempo y sacrificando amigos
crearás espacio libre a tu alrededor
Nadie se te acercará demasiado

miercuri, 15 februarie 2017

Paisaje de elegía (María Elena Walsh)


No escuches mi dolor, tú que me heriste.
No te reclama ya ningún acento.
Sólo en mi corazón la sangre es triste.
(¡Oh lentas calles del otoño lento!)

No te requiero un sólo mandamiento.
-Tú que me niegas, tú que no me diste-.
No sientas esta muerte que yo siento.
(¡Oh tristes voces del otoño triste!)

Que sólo a mis entrañas se refiera
este clamor, este importante frío.
Quiero que no te alcance este lamento.

Pero si alguna vez te desespera
un gran silencio, es el silencio mío.
(¡Oh lentas sombras del otoño lento!)

luni, 13 februarie 2017

Ulises pasa ante Ítaca (Yves Bonnefoy)


¿Qué son esos peñascos, esa arena? Son Ítaca.
Sabes que están allí la abeja y el olivo,
y la esposa leal y el viejo perro,
pero mira, el agua brilla negra bajo tu proa.

¡No, no mires más esta ribera!
Sólo es tu pobre reino. Tú no vas
a tender la mano a ese hombre que eres,
tú, que no tienes ya tristeza ni esperanza.

Pasa, defrauda. ¡Que huya por tu izquierda!
Mira que para ti se ahonda ese otro mar,
la memoria que asedia al que quiere morir.

¡Sigue! Mantén el rumbo hacia la otra
ribera baja, allá. Donde, en la espuma,
juega aún el niño que tú fuiste aquí.


Ulysse passe devant Ithaque

Qu'es-ce que ces roches, ce sable? C'est Ithaque,
Tu sais qu'il y a là l'abeille et l'olivier
Et l'épousse fidèle et le vieux chien,
Mais vois, l'eau brille noire sous ta proue.

Non, ne regarde plus cette rive! Ce n'est
Que ton pauvre royaume. Tu ne vas pas
Tendre ta main à l'homme que tu es,
Toi qui n'a plus chagrin ni espérance.

Passe, déçois. Qu'elle fuie à ta gauche! Voici
Que se creuse pour toi cette autre mer,
La mémoire qui hante qui veut mourir.

Va! Garde désormais le cap sur l'autre
Rive basse, là-bas! Où, dans l'écume,
Joue encore l'enfant que tu fus ici.

Ilustración: Ulises burlando a Polifemo, de Joseph Mallord William Turner.

marți, 7 februarie 2017

Los magos de Occidente (Gloria Fuertes)


Los magos de Occidente
(no de Oriente)
no eran tres,
eran cuatro.

El Mago Polvo
el Mago Migas
el Mago Pupas
y el Mago Daño.

Los magos de Occidente
eran soldados,
recorrían Europa
en carros blindados.

Balas y granadas (por todos los lados).
¡Vaya juventud que nos ha tocado!
Nos dieron granada, no el fruto,
la bomba de mano.

Lucha en cataclismo
(Magos de Occidente
para defenderse
hacían lo mismo).

El Mago Polvo
quedó hecho polvo.
El Mago Migas
quedó hecho migas.
El Mago Pupa
quedó hecho pupa.
Y el Mago Daño
(en silla de ruedas un año).

Cuando volvieron de la guerra mordaz,
se fueron a apuntar al Club de la Paz.

duminică, 5 februarie 2017

Ilión (Xabier Lete)


Si yo hubiera partido con aquellos aqueos
a combatir la insolencia de la bella Ilión
y diez largos años hubiera permanecido
ante sus murallas obstinadas,
sospecho que mi corazón habría albergado
mil sospechas y mil dudas
acerca de las razones de los míos.

Creo que habría considerado con sosiego
las patrióticas razones que los eléatas alegaban,
discerniendo con tiento las palabras del oráculo
de la furiosa envidia de Menelao el mezquino.

Mirando benévolo los gestos alocados de la pasión liberada,
me habría sentado quizá a la vera de Helena y Paris,
apreciando en más las ardientes transgresiones desmedidas
que ninguna de las leyes del honor y de la fama.

Pues los dones consumidos en el altar de la vida
no necesitan de miedo ni respeto a las huestes en cólera,
por más que cuente la historia que unas honraron a la patria
y otras, en cambio, provocaron la cólera de los dioses implacables.

Ilustración: Helena y Paris, de Jacques-Louis David.