luni, 25 ianuarie 2010

Tú, que hieres (Blas de Otero)

Arrebatadamente te persigo.
Arrebatadamente, desgarrando
mi soledad mortal, te voy llamando
a golpes de silencio. Ven, te digo

como un muerto furioso. Ven. Conmigo
has de morir. Contigo estoy creando
mi eternidad. (De qué. De quién). De cuando
arrebatadamente esté contigo.

Y sigo, muerto, en pie. Pero te llamo
a golpes de agonía. Ven. No quieres.
Y sigo, muerto, en pie. Pero te amo

a besos de ansiedad y de agonía.
No quieres. Tú, que vives. Tú, que hieres
arrebatadamente el ansia mía.

Un comentariu:

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA spunea...

Hola:
He pasado a devolverte la visita y a conocer un poco tu espacio blogger. Tienes en este espacio una hermosa y muy buena colección de poemas. He leído buenos poemas que no conocía. Un abrazo:
Tadeo