luni, 4 aprilie 2016

Agradecimiento (Idea Vilariño)

Esto, que de poema tiene sólo la forma, es un
agradecimiento a quienes nos están enviando
folletos con las fotos de los cadáveres de los
guerrilleros muertos en Bolivia, enmarcadas, eso sí,
por textos falaces y torpes que, como
siempre, como hacen en Vietnam a cada rato,
erran el blanco (1968).

Agradezco
agradezco de verdad
de todo corazón
esos pobres retratos de sus muertes queridas
sus muertes por nosotros
que hasta el día de hoy no habían tenido
sino un rostro
el del Che.
Agradezco
agradezco y si pudiera
retribuir con creces
si yo también tuviera
semejantes servicios de información
con gusto
más
con feroz pasión prepararía
algo más que un folleto
para retribuir
prepararía un álbum
con las fotos de veinte mil muchachos
también agujereados también rotos
también quemados
muertos
mientras los ocupaban en destruir Vietnam
que por allá se pudren.
Sí.
Uno está vivo
vivo
y algún día se muere
y
luego se pudre.
Y qué.
También el lindo Kennedy
y el pobre pastor King
sin que nunca hayan hecho la guerrilla.
Hay algunos
hay muchos
que mueren en la cama
‒no veo la ventaja‒
pero por conseguirlo
hay quienes por la vida
van meneando la cola hasta arrancársela.
Otros
si nacen negros y en Estados Unidos
o en países así
a veces son matados como perros
y también quedan por ahí tirados.
Si por acaso se nació en Vietnam
es posible morir ametrallado
asfixiado pateado
tajeado contagiado retorcido
asado envenenado destrozado
por los occidentales y cristianos
por los occidentales y cristianos
por los cristianos digo.
Si tienen más fotografías
y no es mucha molestia
por favor les pedimos
no dejen de enviarlas.
Nadie se asusta de una muerte al solo
cuando se da la vida por un sueño.
Aquí en el Uruguay
los venerados héroes
anduvieron también por las cuchillas
y dejaron sus huesos por ahí.
Y el que hoy va a la guerrilla en Sud América
no va como ese chico de Khe Sanh
que quería comprarse un grabador.
Y el pobre bestia se alquiló tan sólo
por cobrar unos dólares de más.
Pero Señores
esto es otra cosa.
Cómo no lo aprendieron en Vietnam.
Esto se llama libertad o muerte
y para muchos ésa
no es una linda frase y nada más
es Libertad o Muerte
y lo de libertad va contra ustedes
lo de muerte también va contra ustedes.
Y hay quienes por cumplirlo
van a la muerte.
Y qué.
Y hay además de ustedes
mercenarios
cipayos
vendepatrias
sicarios y malinches
y hay imbéciles
que también son el blanco de esa frase
que también tienen por opción la muerte.
Y hay ‒Señores‒
seguro
quién lo duda
hay que elegir con decisión porque hay
dos vidas y dos muertes posibles
y porque hay
diferentes maneras de pudrirse.
Y ustedes
sin quererlo
ayudan a elegir en todo el mundo.
Gracias por todo. Libertad o muerte.

joi, 31 martie 2016

Faros abandonados (Raquel Lanseros)

Se le amotinan los huesos a mi madre,
mi padre comparece al ocaso de su vista,
el invierno decreta el estado de sitio
a los pocos ancianos que aún resisten.

Los sólidos colosos de mi infancia,
almenas de altas torres,
                                        postas de caminantes,
ahora son hostigados por el calendario.

La impotencia me asfixia
cuando -al aproximarse- los contemplo risueña.
No quiero que sospechen mi dolor al sentir
qué mayores se están haciendo mis mayores


(De "Las pequeñas espinas son pequeñas", Hiperión, Madrid 2013. XXIX Premio Jaén de Poesía)

luni, 28 martie 2016

Belleza cruel (Ángela Figuera Aymerich)

Dadme un espeso corazón de barro,
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo de jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
ese saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
que este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.

Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de los que llenan pozos gota a gota.

Porque es lo cierto que me da vergüenza,
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el mido al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.

Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando 
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.

Que me perdonen esta miel tan dulce
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.

Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.

marți, 8 martie 2016

A un hombre (Susana March)

Salvar este gran abismo del sexo
y luego, todo será sencillo.
Yo podré decirte que soy feliz
o desdichada,
que amo todavía
irrealizables cosas.
Tú me dirás tus secretos de hombre,
tu orfandad ante la vida,
tu miserable grandeza.
Seremos dos hermanos,
dos amigos, dos almas
que alientan por una misma causa.
Hace tiempo que dejé la coquetería
olvidada en el rincón oscuro
y polvoriento
de mi primera, balbuciente feminidad.
¡Ahora sólo quiero que me des la mano
con la fraternal melancolía
de todos los seres que padecen el mismo destino!
No afiles, porque soy mujer,
tu desdén o tu galantería,
no me des la limosna
de tu caballerosidad insalvable y amarga.

miercuri, 2 martie 2016

Poema de amor (Tishani Doshi)



Finalmente, nos perderemos el uno al otro
por algo. Ojalá fuera una gran
ocasión —muerte o desastre.
Puede que nada de eso ocurra.
Puede ser que salgas una mañana
después de hacer el amor
a comprar cigarrillos, y nunca regreses,
o que me enamore de otro hombre.
Puede ser un lento desliz hacia la indiferencia.
De cualquier modo, tendremos que aprender
a soportar el peso de la eventual
pérdida mutua por algo.
Por qué no comenzar ahora que tu cabeza reposa
como una perfecta luna sobre mi regazo
y los perros en la playa aúllan.
¿Por qué no ir directo a la costura que nos une,
en esta noche del Sur de la India,
y desgarrarla, sólo un poco,
para que la caída pueda comenzar?
Después, cuando nos crucemos
en la calle, y tengamos que desviar la mirada,
cuando hayamos dejado las partes olvidadas de nuestra unión
en los estantes del dormitorio y el olor
de nuestros cuerpos vaya desapareciendo como el lento
marchitarse de los lirios —¿cómo llamaremos a eso
cuando ya no sea amor?

Versión de Alberto Ruy Sánchez

joi, 19 februarie 2015

Conjuro para decir mentiras y construir verdades (Chantal Maillard)


«Si a alguien es lícito faltar a la verdad será
únicamente a los que gobiernan la ciudad,
autorizados para hacerlo con respecto a sus
enemigos y conciudadanos. Nadie más podrá hacerlo.»
(Platón, República, III)

Cuando cumplí seis años, a cambio de su amor,
mi madre me arrancó la terrible promesa
de no mentir jamás.
Así, igual que un soberano controla al pueblo al que gobierna,
ella me dio la libertad que al necio se le otorga:
actuarás dentro del margen que yo-mis leyes establecen.
No había escapatoria: su ministro de asuntos interiores
tenía su despacho montado en mi conciencia.
Yo la echaba de menos, por eso no traicioné su confianza;
fui fiel a mi promesa.
Pero también, y con el tiempo, quise ser fiel a mis instintos
y extensiva se hizo la verdad al deseo que impulsaba mis actos.
Creo que confundí el orden imperioso del deseo
con el orden común de los Estados,
pues provoqué una guerra.
Después del gran naufragio, ella me preguntó:
¿no podías acaso haber mentido?
En ese instante, entonces, usurpé la corona.
Ser libre no es un don, es una reconquista,
y a menudo es preciso callar y conducir
las palabras al cauce más amable;
es preciso callar para construir
aquella historia que habrá de guardarse
como un largo secreto del que nadie es testigo. Ser libre
es cuidar de un misterio
sobre el que el alma se moldea.
Hay seres que comprenden temprano este principio;
me produce ternura descubrir sus engaños
y comprobar la paz que de ellos resulta;
admiro las mentiras bien trabadas,
la coherencia del engarce, el arte dirigido
hacia un fin; me conmueve
la soledad de aquel que las inventa
y consiente al imperio de su lógica.
El que miente edifica el mundo que conviene
para salvaguardar la ficción de los otros, la legítima
ficción que necesitan contra
la angustia de sentirse
tan solos
sin leyes, sin verdades,
sin ese amor que creen recibir
a cambio de su alma.

Aprendo del que calla, del que miente y engaña
el fuego soterrado que aún gime en mi pecho,
aprendo a dirigir su grito en mis infiernos
para el mejor gobierno de los mundos.
Desde ahora mi mano es la que guía
el fiel de la balanza: la verdad y su opuesto
son las onzas que pongo en los platillos
según el juego lo requiera.